Un nuevo estudio mostró que los adolescentes mayores de secundaria frecuentemente están imitando a quienes conducen alcohol y conducen, por ejemplo, si ellos han estado en el coche mientras el conductor estaba borracho, tendrán más propensión a repetir la conducta.

El autor del estudio, Bruce Simons-Morton, investigador principal del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de Estados Unidos, afirma que no resulta sorprendente la conducta de imitación en un grupo de amigos.

Para la investigación se tomaron en cuenta varias encuestas a partir del 2009 de estudiantes de secundaria cursando entre décimo y décimo segundo grado. Se halló que entre el 12 y el 14 por ciento condujeron en estado de ebriedad o drogados al menos una vez en el mes anterior. Entre el 23 y el 38 por ciento admitieron ir en coche con un conductor ebrio o drogado en el año anterior.

Según Simons-Morton el estar entre un grupo donde el conductor está ebrio o drogado y dicha conducta es aceptable, hace que el individuo se exponga a ello con esta experiencia socializadora que hace que sea aceptable para él.

Los investigadores proponen que se retrasen los permisos de conducir en los adolescentes como una buena idea, pero fundamental es que los padres estén informados sobre con quién están sus hijos.

Los resultados del estudio aparecen en la revista Pediatrics, en la edición en línea del 17 de marzo.



Un estudio británico encontró una relación entre haber bebido alcohol poco antes de quedar embarazada y durante los tres primeros meses de gestación con los bebés prematuros, teniendo predisposición a que el bebé nazca bajo de talla y peso.

Para el estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Leeds, se contó con más de 1.200 mujeres en embarazo de Reino Unido que dieron información relacionada con sus hábitos de bebida antes y durante su etapa gestacional.

Tanto el Departamento de Salud del Reino Unido, así como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han recomendado a las mujeres en embarazo y a aquellas que quieran embarazarse que no beban alcohol y si lo hacen, debe ser en cantidades de una o dos unidades a la semana.

Se encontró que el 53 por ciento de las mujeres bebieron durante los tres primeros meses de embarazo más de la cantidad recomendada semanalmente y que el 40 por ciento bebían más de 10 unidades a la semana antes de quedar embarazadas.

Entre el grupo de las que bebieron más de la cantidad de alcohol recomendada, se halló que eran blancas, mayores con un alto nivel educativo, viviendo en barrios ricos.

El 13 por ciento de los bebés de las mujeres participantes en la investigación tuvieron bajo peso, el 4,4 por ciento eran más pequeño que lo normal y el 4,3 por ciento nacieron prematuramente. Las mujeres bebedoras de alcohol en cantidades mayores a la recomendada tenían el doble de probabilidad de que su hijo naciera pequeño o prematuro, comparado con aquellas que no bebieron.

Inclusive, se encontró que las mujeres que bebieron las cantidades recomendadas, tenían mayores probabilidades de tener un bebé prematuro, en comparación con las que no bebieron. De igual manera, las mujeres que bebían justo antes de quedar embarazadas, tenían propensión a tener bebés con tamaño menor al normal.

Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista Journal of Epidemiology and Community Health.



Conducir coche cuando se ha bebido alcohol puede ser letal, por ello las agencias de gobierno tratan de contrarrestar esta conducta mediante leyes para bloquear el encendido del coche y detección en carretera de conductores ebrios con ayuda de nuevas tecnologías para encontrar alcohol en sangre.

Aunque se ha avanzado mucho con las leyes implementadas para cambiar en las personas la actitud de beber y conducir al mismo tiempo, aún hace falta mucho por resolver del todo el problema, según comenta en un comunicado de prensa la Asociación de Seguridad Vial de los Gobernadores (Governors Highway Safety Association, GHSA) de Estados Unidos.

La GHSA en colaboración con la policía vial hacen campañas que exhorten a los conductores a conducir ebrios y de esta manera que se eviten un arresto. También se ha implementado el uso de sensores dentro del coche, que miden los niveles de alcohol en sangre mediante el aliento o el tacto, para determinar si el conductor está incapacitado para conducir, aunque esta tecnología aún está en fase de desarrollo.



Una revisión de literatura médica, mostró que altas tasas de síndrome alcohólico fetal son encontradas en niños adoptados o en hogares sustitutos, además de otros trastornos físicos, mentales y de conducta, asociados con haber sido expuestos al alcohol antes de nacer. La frecuencia registrada en este grupo poblacional es nueve y 60 veces mayor, respecto a la población general.

Entre los trastornos que podrían encontrarse en estos niños están las malformaciones, los problemas de aprendizaje y el retraso mental. Según Phil Fisher, psicólogo especializado en niños adoptados y en tránsito de la Universidad de Oregon, Eugene, y que no participó en el estudio, los niños llegan a hogares de tránsito o a ser adoptados debido a que sus padres tienen problemas con adicciones.

El equipo liderado por Svetlana Popova, del Centro de Investigación de Adicciones y Salud Mental de Toronto, revisó 33 estudios, la mayoría de Estados Unidos y Rusia, realizados sobre niños que habían sido entregados a agencias de adopción u hogares sustitutos, antes y después de ser adoptados en los orfanatos.

Se encontró que el 6 por ciento de los niños sufrieron de síndrome alcohólico fetal, el cual se puede distinguir por las características faciales de mandíbula, ojos pequeños, y defectos de desarrollo principalmente del corazón, crecimiento tardío y desarrollo después del nacimiento.

El 17 por ciento de los niños, tenían trastorno del espectro alcohólico fetal, no definido claramente, que incluye alteraciones de conducta, físicas y mentales, por haber sido expuestos al alcohol durante su etapa prenatal.

Las tasas más altas de síndrome alcohólico fetal, fueron encontradas en niños de un orfanato Ruso para niños pequeños con necesidades especiales, y en niños adoptados por familias suecas, provenientes de Europa oriental, encontrándose que entre el 29 y 68 por ciento de los niños padecieron alguna lesión grave asociada con dicho síndrome. En cuanto a niños de China, adoptados y trasladados a Estados Unidos, no se registraron casos del síndrome.

Popova señala que si se realizan intervenciones tempranas, puede prevenirse trastornos mentales en el futuro, así como problemas escolares.

Los resultados de la revisión fueron publicados en Pediatrics.



Según un estudio, aunque la mayoría de los conductores designados se abstienen, el 35 por ciento tenían alcohol en la sangre y algunos fueron encontrados ebrios legalmente. Los conductores designados son las personas que se ofrecen a llevar a sus amigos en coche hasta su casa, los cuales no deben beber para poder hacerlo de manera segura.

Según Adam Barry, autor del estudio y profesor asistente de la Universidad de Florida, Gainesville, los hallazgos del estudio, aunque no son concluyentes, muestran de manera clara que los conductores designados están consumiendo alcohol cuando no deberían hacerlo. La escogencia del conductor designado se está haciendo teniendo en cuenta personas que estén menos ebrias o que tienen práctica en conducir ebrios anteriormente.

Para la realización de la investigación se entrevistaron casi 1,100 clientes de bar, cerca de una zona universitaria no identificada, la mayoría de ellos de raza blanca, hombres y en edad de estudios universitarios. Se les realizaron pruebas de alcoholemia a 165 personas que habían sido seleccionadas como conductores designados para llevar a sus amigos a casa, luego de que ellos bebieran.

Se encontró que el 65 por ciento (108 conductores) no tenían alcohol en sus cuerpos. El 17 por ciento (28 conductores) tenían un nivel de alcohol en sangre entre 0.02 y 0.049. El 18 por ciento (29 personas) tenían 0.05 o más alcohol en sangre, cuando el límite legal es 0.08.

No se determinó si estos conductores designados condujeron en realidad luego de las pruebas practicadas, así como tampoco si recobraron la sobriedad antes de estar al volante. Tampoco se determinó cuántos conductores designados estaban legalmente borrachos.

La importancia de concentrarse en los conductores designados radica en que si han bebido un poco de alcohol, las condiciones para conducir son más difíciles, ya que sus pasajeros son alborotadores, revoltosos, se tiene la música a un alto volumen y todo este entorno es conflictivo a la hora de conducir, procesar información y frenar de manera efectiva.



Un estudio reciente determinó que el sólo sabor de la cerveza era capaz de activar el centro de recompensa cerebral haciendo que el individuo aumente sus deseos de emborracharse, máxime si tenía antecedentes familiares de alcoholismo, efecto similar al del olor a café que invita a servirse una taza.

Con tan sólo ingerir una cantidad muy pequeña de la cerveza preferida a los individuos, por ser la que con mayor frecuencia ingerían, producía que se liberara dopamina en sus cerebros, La cual es un neurotransmisor que se encarga de controlar los centros de placer y recompensa a nivel cerebral. La cantidad de dopamina que se liberaba era mayor en las personas con padres o hermanos alcohólicos.

El autor del estudio, David Kareken, profesor de las Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, afirma que con esta demostración se pone en evidencia que con tan sólo la asociación del sabor, sin una cantidad significativa de alcohol, se puede inducir una respuesta de la dopamina.

Durante los últimos 20 años se han realizado estudios en ratas y ratones para mostrar la preferencia por el alcohol y cuáles neurotransmisores están dedicados a la preferencia del alcohol, los cuales se validan con el presente estudio.

Kareken, también afirma que se tiene una gran evidencia de que la genética afecta la química cerebral, siendo un factor de riesgo de la dependencia del alcohol.

Para el estudio se contó con un grupo de 49 hombres con edades promedio de 25 años, con buenas condiciones físicas y mentales, además de diestros, los cuales fueron sometidos a escaneo cerebral, ninguno de ellos tenía antecedentes de abuso de tabaco o drogas, pero sí una preferencia por beber cerveza en especial, por encima de otras bebidas alcohólicas. No fueron tenidas en cuenta a las mujeres ya que no fue posible encontrar participantes potenciales con preferencia por la cerveza que pudieran cumplir con los criterios del estudio.

En cuanto a preferir hombres diestros, fue debido a que la parte izquierda del cerebro es la encargada de la capacidad de lenguaje, por lo cual los participantes estaban en igualdad de condiciones para no alterar los resultados del estudio. Los datos sobre nivel social o económico, y etnia, no fueron tenidos en cuenta.

Para el estudio, se evaluaron los participantes mientras bebían 15 milímetros (alrededor de media onza) de cerveza de la marca que consumían habitualmente, y también mientras consumían Gatorade. Adicionalmente al sabor de la cerveza le fue mezclado una pequeña cantidad de alcohol (no suficiente para provocar efectos farmacéuticos) para que pueda asegurarse que los individuos en observación sientan un efecto cercano a lo que pudieran sentir bebiendo cerveza.

Al consumir la cerveza, los deseos de beber se aumentaban de manera significativa en comparación a cuando consumieron Gatorade. En los escaneos se reflejó cómo la dopamina era liberada con tan sólo el sabor de la cerveza, pero dicha cantidad de dopamina era mayor en los individuos con padres y hermanos alcohólicos.

La investigación aparece en la edición del 15 de abril de la revista Neropsychopharmacology.



Un estudio reciente muestra que las mujeres que han sobrevivido luego de haber padecido cáncer de mama, pueden consumir moderadamente alcohol sin que aumente su riesgo de muerte.

La autora del estudio, Polly Newcomb, directora del programa de prevención del cáncer del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle, señaló que al observar el consumo moderado de alcohol en mujeres antes del diagnóstico de cáncer de mama, se encontró una reducción del 15 por ciento en el riesgo de morir por la enfermedad, comparado con las abstemias.

Mujeres que bebían moderadamente antes o después de ser diagnosticadas con cáncer de mama, tuvieron una reducción del 25 por ciento en el riesgo de tener problemas de corazón y una reducción del 20 por ciento de morir por otras causas.

Los investigadores hicieron seguimiento a 23.000 mujeres durante 11 años, comenzando en 1988, las cuales reportaron ingerir alcohol antes de ser diagnosticadas y 5.000 dieron respuesta sobre cómo ingirieron alcohol después, entre 1998 y 2001. Durante el seguimiento, hubo 7.780 muertes, 3.500 de ellas por cáncer de mama.

Las mujeres que bebieron entre tres y seis bebidas semanales (consumo moderado) antes del diagnóstico, tuvieron una reducción del 15 por ciento en el riesgo de muerte por cáncer de mama, comparado con las que no bebían.

El estudio muestra que beber moderadamente, no tendría por qué afectar la salud de una mujer que ha padecido cáncer de mama.

La investigación, patrocinada por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de Estados Unidos y financiada por NCI y Komen for the Cure, aparece en la revista Journal of Clinical Oncology del 8 de abril.



Fumar podría empeorar las resacas

Nathalia 5 de febrero de 2013 0 Comentarios

Una investigación sugiere que fumar y beber al mismo tiempo puede causar que las resacas sean intolerables.

Damaris Rohsenow, coautora del estudio y directora asociada del Centro de Estudios de Alcoholismo y Adicciones de la Universidad de Brown, señaló que es importante determinar qué efecto tiene la resaca en un individuo dentro de su ambiente de trabajo y su desempeño a nivel académico.

Con las conclusiones del estudio, se le ofrece una razón más para que los bebedores empedernidos no fumen y así disminuyan las molestias de la resaca y aminoren la disfunción cerebral que se produce al beber en exceso en combinación con el tabaco, según Rohsenow.

Para la investigación, se usaron los datos arrojados por las encuestas en línea que dieron seguimiento a 113 estudiantes de una universidad de Estados Unidos sin determinar, en las cuales los estudiantes registraban los síntomas que experimentaban cuando bebían y fumaban y tenían resacas, durante dos meses.

Aquellos estudiantes que fumaban al mismo tiempo que consumían alcohol, tenían peores resacas que cuando no fumaban.

De encontrarse una relación directa entre consumir alcohol y tabaco a la vez como efecto negativo en las resacas, podría deberse a las zonas cerebrales que procesan ambas sustancias, o quizás a que el tabaco aumenta el efecto de privación del sueño por beber en exceso.

Rohsenow recomienda al tener resaca, ingerir mucha agua, tomar algo que alivie las molestias estomacales y un analgésico para el dolor de cabeza como ibuprofeno o aspirina, pero no acetaminofén, ya que este con el alcohol consumido, puede aumentar el daño hepático.



Un estudio reciente ha mostrado que las estudiantes universitarias que reaccionan con impetuosidad cuando se enfrentan a alguna molestia, podrían tener problemas con el alcohol, al acudir a él para cambiar su estado emocional.

El estudio liderado por Monika Kardacz Stojek, estudiante de posgrado del departamento de psicología de la Universidad de Georgia, incluyó a 319 mujeres, de ellas 235 bebedoras y 84 no bebedoras, en el primer semestre una universidad de sur este de Estados Unidos.

A estas mujeres les fueron evaluadas sus conductas relacionadas con el alcohol, los síntomas de dependencia a la bebida, así como sus conductas impulsivas, dándoles un seguimiento de tres meses.

La dependencia a la bebida en las mujeres universitarias las expone a bajo rendimiento académico, riesgos de ser violadas sexualmente, accidentes e incluso, la muerte.

El actuar precipitadamente y sin pensar, aumenta los riesgos de depender de la bebida en las mujeres universitarias, justo cuando a través del alcohol buscan cambiar su estado anímico y sentirse más relajadas.

La investigación se publicó en la edición el línea del 8 de noviembre de la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research.

Es conveniente que las mujeres universitarias con un carácter impulsivo, busquen ayuda profesional para controlarse y eliminar sus conductas nocivas que las lleven a refugiarse en el alcohol.

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