Palma estudia crear un lugar para el botellón
El Marítimo, el puerto y Son Castelló son los puntos más conflictivos
No hay ninguna ordenanza que prohíba beber en la vía pública
El ruido, la basura y la falta de control son los principales problemas
La alcaldesa de Palma, Aina Calvo, ha inaugurado en el salón de actos de la Fundación Pilar y Joan Miró una jornada de trabajo sobre como tratar el “botellón” urbano y en la que han participado representantes de los ayuntamientos de La Coruña, Bilbao, Zaragoza y Córdoba.
Las cuatro ciudades presentes en las jornadas, han puesto en marcha un programa de intervención para solventar este problema.
Por parte del Ayuntamiento de Palma ha intervenido Elena Quintana, coordinadora del área de Educación, Igualdad y Derechos Cívicos del Ayuntamiento de Palma, quien ha declarado que “más que un problema, el ‘botellón’ es un fenómeno social que se debe tratar desde distintos ámbitos”.
Quintana ha informado de que el objetivo de esta jornada de trabajo es “conocer como se ha abordado el fenómeno en otras ciudades”.
Botellodromos o prohibición
La coordinadora de Educación, Igualdad y Derechos Cívicos de Cort ha señalado que existen “tres posturas posibles” para abordar el fenómeno: una, mantener el sitio en el que ya está ubicado el ‘botellón’, otra crear espacios concretos (botellodromos) para que los jóvenes se reúnan en dichos espacios y no en otros, y una tercera prohibir el consumo de alcohol en ciertas zonas de la ciudad o bien en todas las vías públicas.
Quintana ha recordado que en Baleares “a nivel autonómico si existe una norma que prohíbe beber en la calle”, pero que en Palma “no hay ninguna ordenanza aprobada prohibiendo el consumo de alcohol en la vía pública”, por lo que, en caso de incumplimiento solo se contemplan sanciones administrativas.
“Las ordenanzas que utilizamos ahora para controlar el ‘botellón’ son la de residuos urbanos (basura principalmente) y la de ruido y contaminación acústica”, ha revelado Quintana.
La responsable municipal ha destacado que este fenómeno eminentemente juvenil supone “muy mala imagen para la ciudad” y “un gasto público muy importante en extra-limpieza”.
Quintana ha explicado que Palma tiene tres puntos habituales donde se lleva a cabo el “botellón”, como son el Paseo Marítimo, el puerto comercial y Polígono de Son Castelló (en el entorno de una conocida discoteca).
Ha desvelado que el Ayuntamiento tiene conocimiento de que en estas zonas se ha detectado también consumo de cannabis y otras sustancias y asistencia de menores de edad.
Quintana ha precisado que el principal punto de asistencia de menores se da en el muelle de excursiones marítimas (frente al Auditórium de Palma); el consumo de drogas de diseño, en la zona del puerto comercial, junto al Instituto Oceanográfico; y consumo de cocaína, en el Polígono de Son Castelló.
Asimismo ha informado que, fuera de estas tres zonas, en el resto del municipio no se da el fenómeno del “botellón”, excepto en zonas turísticas durante el verano.
La coordinadora municipal ha resaltado que el 21% de los 422.322 habitantes empadronados en el municipio de Palma son jóvenes de entre 15 y 29 años y que por este alto porcentaje existe mucho interés municipal en tomar “un rápido posicionamiento político consensuado para hacer frente al fenómeno”.