Presos españoles ‘colonizan’ las cárceles de Perú por Cocaina
Más de 250 españoles comerán este año el turrón en alguna cárcel de Perú
En el penal de El Callao viven 2.736 internos; tiene capacidad para 500
Más de 250 españoles comerán este año el turrón en alguna cárcel de Perú, país donde actualmente se encuentra el mayor número de presos españoles de todo el mundo, prácticamente todos por el mismo delito: tráfico de cocaína.
Los 258 presos, hombres y mujeres, habitan, o mejor dicho se hacinan en 13 penales del país, donde a veces tienen que dormir abrazados con otro recluso en un mismo colchón, costearse los medicamentos para sus enfermedades y pagar de su bolsillo algo de comida de verdad para suplir la mísera pitanza carcelaria.
Hay en las cárceles peruanas internos de 67 países que purgan penas por narcotráfico, y los españoles son desde hace años los más numerosos, seguidos por los holandeses.
Cárceles saturadas
En el penal masculino de El Callao viven 2.736 internos, cuando su capacidad es para 500. De ellos, 150 son españoles, tan amontonados que no cuentan ni con una mesa donde comer y tienen que ingerir sus alimentos sentados en el suelo con una escudilla y una cuchara de su propiedad, porque el penal no pone ni los cubiertos.
Cuesta creer que en ese penal no abunden los tumultos o las reyertas cuando uno puede oler el aliento de su vecino a todas las horas del día, en los pasillos o los talleres, pero Mercedes López, una misionera seglar que lleva 15 años dedicando su vida al auxilio de los presos, sabe por qué es así: por la enorme cantidad de droga que circula en el penal “y que los tiene atontados”.
Las cifras de presos españoles no paran de crecer en los últimos dos años -de 177 hace un año a los 258 de ahora-, fenómeno que en el Consulado limeño atribuyen a un efecto más de la crisis económica que vive España y la desesperación que alcanza a los más débiles.
Thays Isasi (19) dejó a su bebé en España.|Efe
“Cada vez llegan a estas cárceles personas de más bajo nivel social y cultural, drogadictos, enfermos desahuciados, indigentes, ancianos o muy jóvenes”, señalaron a Efe fuentes del consulado.
Thays Isasi, presa en el penal femenino de Chorrillos con otras 54 compatriotas, tiene 19 años y es de Castellón. Dejando en España a un bebé de dos meses de edad y por una pelea familiar se embarcó el pasado agosto en un vuelo de no retorno: “Una colombiana me dijo si quería hacer un viaje, que todo estaba pagado y controlado, la policía también”.
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