Mike Tyson admite que estaba drogado cuando le mordió la oreja a Holyfield

Cuando Mike Tyson le mordió la oreja a Evander Holyfield durante una pelea de box en 1997 todo el mundo quedó impactado con las imágenes que dieron la vuelta al mundo. Esa escena o hecho histórico del deporte todavía sigue dando vueltas en YouTube.

Trece años después, Mike Tyson ha contado lo que lo llevó a cometer semejante agresión en donde de un mordisco le arrancó parte de la oreja a su oponente.

“Fueron las drogas. Solo pensaba en las drogas. Yo creía que era Dios, me sentía como Dios. Pero lo hecho, hecho está”, afirmó el ex boxeador, en declaraciones al diario británico ‘The Guardian’ en una nota llamada, ‘The iron man melts’ (El hombre de acero se derrite).

“Yo no pensaba en el boxeo cuando lo mordí. No me preocupaba el boxeo. Está mal lo que le hice, muy mal. Me volví como loco”, reconoció Tyson, quien vive atormentado por los recuerdos. “Mi vida entera ha sido una mentira. ¿Quién soy yo? Me siento incómodo cuando la gente me adora y me quiere. Me siento sucio”, confesó el ex boxeador.

Ultimas busquedas

mike tyson oreja . tyson oreja . evander holyfield oreja .

La FDA confirma que la THG es una droga inapropiada

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de los Estados Unidos anunció que el THG, el esteroide descubierto hace unas semanas y que ha provocado un nuevo escándalo de dopaje en el deporte estadounidense, es una droga y no un suplemento nutricional.

La declaración hecha por la entidad norteamericana indica que se llevó a cabo un profundo análisis de la tetrahidrogestrinona (THG) y determinó que es “una nueva droga inapropiada”. “El THG es un producto puramente sintético derivado por una modificación química de otro esteroide anabólico, que también está prohibido por la Agencia Antidroga de los Estados Unidos”, apuntó la FDA en su declaración.
El escándalo estalló la semana pasada cuando la Agencia Antidopaje estadounidense (USADA) reveló haber descubierto nuevos esteroides anabolizantes cuya presencia fue detectada en una muestra ‘A’ de controles realizados entre los pasados meses de junio y agosto a atletas estadounidenses.

La droga no era detectada en exámenes convencionales de dopaje y fue descubierta durante el análisis del contenido de una jeringuilla aportada por un entrenador de atletismo que permanece en el anonimato.

Varios atletas estadounidenses de renombre, entre ellos la velocista Kelly White y los jugadores de béisbol Jason Giambi (Yankees) y Barry Bonds (Gigantes), figuran en una lista de 40 deportistas citados para testificar ante un gran jurado federal que está investigando este nuevo escándalo de dopaje.



Barron, primer golfista suspendido por dopaje

El americano Doug Barron es el primer golfista que recibe una sanción por tomar sustancias prohibidas en el golf. En un comunicado, la PGA señaló que Barron fue sancionado con un año por violar la política antidopaje aunque no precisó la droga consumida.

“Me gustaría disculparme por cualquier percepción negativa que se pueda tener del circuito o de sus jugadores a causa de mi suspensión. QUiero decir a todos los aficionados que no intenté mejorar mi rendimiento en los torneos”, apuntó el americano en el comunicado de la PGA.

Doug Barron, que es profesional desde 1992, ha jugado ocho temporadas completas en el circuito PGA, la más reciente en 2006. Su mejor resultado fue el tercer puesto que consiguió en el Bryon Nelson Championship en 2005. Desde entonces sólo ha competido en torneos pequeños.

La PGA lanzó su programa antidopaje el pasado mes de julio y confirmó el positivo de Barron aunque no dará más detalles sobre el caso hasta que el proceso no esté completamente concluido.

La variedad de las sanciones incluye la descalificación por un año en el primer positivo, cinco años en el segundo y la suspensión de por vida en el tercero con una multa de 500.000 dólares.



La UCI confirma dos años de sanción para Schumacher
‘Una cosa está clara. No tomé drogas y no tengo nada que esconder’ se defiende el ciclista

El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Pat McQuaid, confirmó hoy que el ciclista alemán Stefan Schumacher ha sido suspendido con dos años de sanción después de su positivo en la última edición del Tour de Francia, aunque éste apelará la decisión al TAS.

“Schumacher permanecerá fuera de la actividad deportiva hasta el 21 de enero de 2011 para cumplir los dos años de castigo que empezó a cumplir el pasado 22 de enero. La sanción impuesta por la Agencia Francesa contra el Dopaje cumple con el código normativo de la Agencia Mundial Antidopaje, por lo que la UCI ha decidido extenderla al resto de países”, explicó McQuaid en una rueda de prensa.

De todos modos, el corredor alemán aseguró en su web que “apelará este escándalo al Tribunal de Arbitraje Deportivo”. “Crep que examinará con cuidado todos los documentos”, señaló Schumacher.

El ciclista de 27 criticó también que no pudiese dar su testimonio. “Alguien acusado por un crimen es normal que esté presente en el caso. Sólo en el mío, este derecho no se ha respetado”, apuntó, dejando clara su inocencia. “Una cosa está clara. No tomé drogas y no tengo nada que esconder”, aseveró.

El alemán, que ganó las dos etapas contrarreloj de la pasada ronda gala y se enfundó el ‘maillot’ amarillo durante dos días, fue sancionado por las autoridades galas el mes pasado por su positivo. Enrolado en las filas del Gerolsteiner, los análisis realizados al corredor germano determinaron la presencia de restos de CERA, EPO de tercera generación.

Por otro lado, McQuaid cifró en “cinco” los equipos de elite que serán vetados de la París-Niza a menos que se comprometan a acogerse a la pasaporte biológico de la UCI, pagando sus correspondientes tasas.

“El Cofidis, el Bbox Bouygues Telecom, el Silence-Lotto, el Quick Step y el Caisse d’Epargne tienen de plazo hasta este viernes para pagar su contribución (120.000 euros) o no estarán en la línea de salida de la París-Niza”, amenazó McQuaid.



Chambers, de las 300 drogas al título europeo
Sebastian Bayer arrebata a Yago Lamela el récord continental del salto de longitud
Pocos días después de confesar que llegó a consumir 300 clases de drogas en un solo año, antes de ser cazado en un control de dopaje en 2003, el británico Dwain Chambers conquistó el título europeo de 60 metros en sala con una marca de 6.46 segundos.

El italiano Fabio Cerutti puso emoción a la carrera con una espléndida primera parte pero terminó por imponerse la potencia del británico, que corre el riesgo de ser suspendido por la IAAF si no devuelve los 100.000 dólares que ganó en el período en que se dopó.

Recuperado para el atletismo después de cumplir dos años de suspensión por dopaje y una fallida incursión en el fútbol americano, Chambers se quedó el sábado, con un registro de 6.42 en semifinales de 60 metros, a solo tres centésimas del récord mundial conseguido por Maurice Greene en 1998 en el viejo Palacio de los Deportes de Madrid, destruido posteriormente por un incendio.

Chambers, inhabilitado a perpetuidad por el Comité Olímpico Británico para participar en los Juegos Olímpicos, ha demostrado con reiteración tras su regreso que puede correr más rápido que cuando recurría al atajo de las drogas. En su autobiografía, que lleva el sugerente título de “Mi carrera contra mí”, Chambers asegura que consumió en un solo año 300 tipos de drogas y que, en ese periodo, se sometió a 10 controles sin dar positivo en ninguno.

El británico fue el primer atleta de fama universal implicado en el escándalo de los laboratorios californianos BALCO, una vez que se conoció su positivo por tetrahidrogestrinona (THG) en 2003. Luego, cuando la sustancia empezó a ser detectada en los controles, le siguieron una larga lista de atletas, sobre todo estadounidenses.

“Tenía miedo a no estar a la altura y no poder cumplir los términos de mi contrato con Adidas, que contemplaba una reducción de ingresos si no estaba entre los tres mejores del mundo, por lo que seguí tomando drogas, no solo THG, sino también EPO y la hormona del crecimiento (HGH), y testosterona que me ayudaba a dormir y a reducir el colesterol”, relata en el libro.

Pulsa aqui para leer la noticia completa …



Chambers reconoce que tomó 300 tipos de droga en un año

El británico Dwain Chambers afirma en su nuevo libro ‘Mi carrera contra mí’, la autobiografía que saldrá a la venta la próxima semana, que consumió “300 tipos de drogas en un sólo año”, periodo en el que se sometió hasta a 10 controles antidopaje.

El velocista británico, que fue la primera de las grandes estrellas implicadas en el escándalo BALCO nada más conocerse su positivo en 2003 por consumo de esteroides THG, en aquel momento indetectable para los controles, comentó que probó gran cantidad de sustancias prohibidas para tratar de rebajar su marca, una obligación contractual con su firma comercial.

“Mi mayor motivación era el miedo a lo que podía pasar si no estaba a la altura. Tenía un contrato firmado con Adidas por el que me reduciría los ingresos si no estaba entre los tres mejores del mundo, lo que me convenció de que tenía que seguir adelante con las drogas”, detalla.

El velocista reconoce que empezó a tomar “sustancias prohibidas en 21 ocasiones”. “No me limité solamente al THG, la EPO o el HGH, o a la testosterona, que me ayudaba a dormir y reducir el colesterol, también me estuve inyectando tres tomas de insulina en la parte baja del estomago nada más salir del gimnasio”, explica.

El británico enumera los innumerables sinsabores que debió superar al someterse a un proyecto así. “Cuando estaba limpio, mi mejor marca personal era de 9,97 segundos. Sólo un año después de soportar noches en vela, ansiedad, el dolor de los pinchazos, los análisis de sangre para asegurarme de que no sufriría un trombo y la frustración de perderme muchas carreras, mi marca personal era de 9,87 segundos”, apunta.

‘Prácticamente era un ‘yonki’ andante’
“Necesité unos cuatro meses para completar mi ‘programa’ de cómo convertirme en el hombre más rápido del mundo, empleando drogas casi todos los días, prácticamente era un ‘yonqui’ andante. Además los sistemas modernos antidopaje no detectaban nada, porque mi evolución y desarrollo físico era controlado rutinariamente por los especialistas”, asegura.

Chambers indica que tras pasar “diez controles”, ya había “ganado el oro del campeonato de Europa (Múnich 2002, un título del que fue desposeído)”, pero que sus marcas “apenas habían mejorado”. Por ello, era consciente de que sus métodos no eran los más consecuentes de cara al futuro. “Pronto me di cuenta de que no estaba cuidándome a mí mismo, porque mi cuerpo rechazaba todo lo que le metía, pero seguí tomándolo hasta el momento en el que fui descubierto”, reconoce.

“El día de Navidad, me senté en el baño delante del THG y asumí que estaba tomando drogas, en 12 meses, más de 300 mejunjes distintos, un año de tratamiento costaba 30.000 dólares”, relata Chambers, cuyo libro publicará por capítulos el ‘Daily Mail’.



1



Ultimos 25 mensajes del foro de drogas :