Detenidas nueve personas por transportar cinco toneladas de cocaína a bordo del Doña Fortuna
El barco llega hoy al Arsenal de la Armada de Las Palmas
Responsables policiales españoles e italianos ofrecerán detalles de la operación
Agentes de Policía Nacional, adscritos a la Comisaría General de Policía Judicial junto con la Policía de Génova (Italia) han desarticulado un grupo de ‘narcotransportistas’ gallegos encargado de recoger los 5.000 kilos de cocaína aprehendidos el día 26 de febrero en alta mar a bordo del buque Doña Fortuna, y de transportarlos hasta la costa de Galicia.
Entre los detenidos se encuentran, además, los encargados de contactar directamente con los suministradores del estupefaciente en Colombia, que dirigían las labores de entrega desde el buque nodriza. Se han practicado 12 registros en los que se han intervenido, entre otros efectos, más de 40.000 euros en efectivo, vehículos de alta gama y abundante documentación.
El barco con el estupefaciente llegará hoy a partir de las 12:00, hora local, al Arsenal de la Armada de Las Palmas, donde responsables policiales españoles e italianos ofrecerán detalles de la operación.
Las investigaciones se iniciaron en noviembre de 2007 sobre un grupo de ‘narcotransportistas’ gallegos dedicado a la recogida de droga en alta mar, procedente de Suramérica, y su posterior transporte hasta la costa gallega. Para llevar a cabo el traslado, el grupo liderado por J.C.O. (encargado de las comunicaciones y la financiación) y E.L.F. (contacto con los suministradores en Colombia, donde viajaba con frecuencia), contaba con una lancha rápida amarrada en un puerto de algún país africano, probablemente Senegal.
En diciembre de 2007 se organizó un envío de estupefaciente desde Colombia que no pudo ser recogido por la embarcación de J.C.O. y E.L.F. debido a problemas técnicos. Por este motivo, comenzaron una serie de frenéticos contactos con diversas personas vinculadas al mundo del narcotráfico con el fin de conseguir una nueva embarcación y no demorar más la entrega de la droga.
Tras estos intentos fallidos, J.C.O inició los contactos con las personas que proporcionarían el nuevo barco, J.M.V.F y M.A.V.F., quienes disponían de un socio en Italia con el que llevar a cabo la operación. Por este motivo, desde marzo de 2008 los investigadores españoles comenzaron a trabajar de manera conjunta con la Policía de Génova (Italia).
A lo largo de la investigación, los agentes detectaron durante el pasado año tres intentos más de recogida de mercancía en el Atlántico que habían fracasado por diversas circunstancias imputables a la organización colombiana. Por su parte, el grupo gallego enviaba a Venezuela y a Colombia hombres de confianza como garantía mientras realizaban la operación.
Para que estos problemas de descoordinación no se volviesen a repetir, los colombianos depositaron su confianza en unos ciudadanos gallegos, afincados en Redondela y Orense, que serían los encargados de hablar con M.A.V.F para preparar una nueva transacción. Tras un nuevo intento fallido de entrega del estupefaciente en enero de 2009, un miembro de la organización se trasladó personalmente a Colombia con el objetivo de agilizar un nuevo plan para el transporte de la droga.
Esta vez se establecerían a finales de febrero unas coordenadas concretas como punto de encuentro en alta mar para realizar el traspaso de la cocaína. Tras someter la zona a intensa vigilancia, se detectó en las proximidades la presencia de una nave con rumbo a las coordenadas fijadas por los “narcotransportistas”.
Finalmente, la embarcación se dirigió hacia las coordenadas facilitadas donde fue abordado por un buque de la DAVA (Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera) desplazado al lugar a tal efecto. A bordo de la nave, tripulada por cinco personas, se hallaron 180 fardos de cocaína con un peso aproximado de 5.000 kilogramos.
La operación ha sido desarrollada por el GRECO Galicia de la Comisaría General de Policía Judicial, que ha trabajado conjuntamente en la investigación con la Policía de Génova (Italia). Han contado con la coordinación del CICO y la colaboración la Policía Judiciaria de Portugal, y la UDYCO de la Jefatura Superior de Policía de Galicia.
Algunos de los efectos intervenidos son: 40.910 euros, 17 vehículos de alta gama, teléfonos móviles y satélites, ordenadores, equipos de comunicación, inhibidores de frecuencia y documentación variada con claves, frecuencias, etcétera.