Un estudio muestra que legalizar la marihuana con fines médicos en Estados Unidos no aumenta las tasas de criminalidad, inclusive reduce las tasas de delitos como asesinato y asalto.

Los investigadores de la Universidad de Texas, en Dallas, determinaron con los resultados del estudio una contradicción con las opiniones de los oponentes de la legalización de la marihuana con fines terapéuticos.

Para la investigación, se realizó el análisis de las tasas de criminalidad del FBI en los 50 estados en el período comprendido entre 1990 y 2006. En este margen de tiempo, la legalización de la marihuana médica se dio en los estados de Washington, Vermont, Rhode Island, Oregón, Nevada, Montana, Maine, Hawái, Colorado, California y Alaska.

Se tuvieron en cuenta las tasas de asaltos, asesinatos, latrocinio, robos, robos de coches, robos en viviendas y violaciones. Se encontró que en los estados que legalizaron la marihuana, ninguno de los tipos de crímenes estudiado había aumentado.

El autor del estudio, Robert Morris, profesor asociado de criminología, enfatizó que no se está queriendo decir con la investigación que las leyes sobre marihuana con fines terapéuticos redujeran de manera definitiva los homicidios. Sino que las tasas de criminalidad no aumentan al legalizar este tipo de marihuana.

Los resultados de la investigación aparecen en la revista PLoS One.



Un estudio reciente encuentra que los cigarrillos electrónicos no ayudan a dejar de fumar, ni a reducir la cantidad de cigarrillos fumados.

Los cigarrillos electrónicos son publicitados como herramientas útiles para dejar de fumar al evitar que el fumador inhale humo de tabaco, sustituyéndolo por nicotina vaporizada; sin embargo, los estudios hasta el momento no han dado conclusiones de la efectividad de los dispositivos.

La investigadora líder, la doctora Pamela Ling, profesora asociada del Centro de Investigación y Educación para el Control del Tabaco de la Universidad de California, en San Francisco, afirma que cuando los cigarrillos electrónicos fueron usados por gente del común, bajo las condiciones reales, no se encontró que disminuyeran con éxito la probabilidad de dejar de fumar cigarrillos.

Ling piensa que la publicidad de los dispositivos debería de ser regulada para prohibir que los publiciten como herramientas efectivas para abandonar el hábito, hasta que dicha afirmación esté respaldada con evidencia científica.

Para la presente investigación se contó con la participación de 949 fumadores, de los cuales 88 usaban cigarrillos electrónicos al iniciar el estudio. Luego de un año, se encontró que el 14 por ciento de los fumadores dejaron de fumar, sin diferencias notables entre los fumadores que usaron el dispositivo y los que no.

Tampoco se encontró mayor diferencia entre el uso del dispositivo y la disminución de cigarrillos fumados diariamente, la hora de comenzar a fumar el primer cigarrillo y las intenciones de dejar de fumar.

Se encontró también que quienes tienden a usar cigarrillos electrónicos son las mujeres, adultos jóvenes y personas con menos educación.

Los resultados del estudio aparecen en la revista JAMA Internal Medicine, en su edición del 24 de marzo.



Un estudio encontró que en Estados Unidos la cifra de muertes por causa de conducir en estado de embriaguez está subestimada.

Los investigadores hicieron un análisis de los datos arrojados por el Sistema de Reportes de Análisis de Fallecimientos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Autopistas de Estados Unidos en el cual se hace el registro de los niveles de alcohol de los individuos que fallecieron en accidentes de tráfico, comparando esta información con los datos de los certificados de defunción en todos los estados, entre 1999 y 2009.

Se encontró que más del 3 por ciento de los certificados de defunción tenían como causa de muerte un accidente de tráfico mortal causado por alcohol. Sin embargo, el 21 por ciento de las personas fallecidas, según los datos de las autopistas, reflejaban que tuvieron el accidente por encontrarse borrachas.

Según los investigadores, la razón por la que en los certificados de defunción no aparece el alcohol es debido a que la prueba en sangre tarda tiempo en dar resultados, mientras el certificado de defunción se llena en 3 a 5 días, los resultados de las pruebas tardan más que eso.

Aparte de lo anterior, algunos estados son más rigurosos al incluir el alcohol en los certificados de defunción que otros, debido a que la mitad de los estados requieren pruebas de alcohol en sangre en conductores que fallecieron en accidentes de tráfico. A nivel nacional, sólo se hacen dichas pruebas al 70 por ciento de dichos conductores.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs, en su edición de marzo.



Un estudio británico mostró que los fumadores podrían tomar más tiempo en sanar las fracturas de sus huesos, para lo cual compararon células madre sanadoras del hueso tanto en fumadores como en no fumadores.

Los investigadores analizaron las células madre sanadoras de huesos mediante muestras de sangre que fueron extraídas de un área de fractura de pierna a 50 fumadores y no fumadores. Se halló que las células sanadoras de hueso con mejor calidad estaban presentes en los no fumadores, pues tenían mayor grado de actividad con lo cual se dividían más rápidamente que las provenientes de fumadores.

Los investigadores de la Universidad de Lincoln, liderados por Andrew Sloan señalaron que se realizaron cultivos y cosechas de las células madre de tejido de las cuales se analizó y monitoreó el impacto de fumar cigarrillos en el crecimiento y desarrollo de dichas células, con lo cual se crean reparaciones anómalas de hueso.

Sloan explicó que las sustancias tóxicas presenten en los componentes del tabaco y en el humo pueden afectar ciertos procesos a nivel celular.



Un nuevo estudio mostró que los adolescentes mayores de secundaria frecuentemente están imitando a quienes conducen alcohol y conducen, por ejemplo, si ellos han estado en el coche mientras el conductor estaba borracho, tendrán más propensión a repetir la conducta.

El autor del estudio, Bruce Simons-Morton, investigador principal del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de Estados Unidos, afirma que no resulta sorprendente la conducta de imitación en un grupo de amigos.

Para la investigación se tomaron en cuenta varias encuestas a partir del 2009 de estudiantes de secundaria cursando entre décimo y décimo segundo grado. Se halló que entre el 12 y el 14 por ciento condujeron en estado de ebriedad o drogados al menos una vez en el mes anterior. Entre el 23 y el 38 por ciento admitieron ir en coche con un conductor ebrio o drogado en el año anterior.

Según Simons-Morton el estar entre un grupo donde el conductor está ebrio o drogado y dicha conducta es aceptable, hace que el individuo se exponga a ello con esta experiencia socializadora que hace que sea aceptable para él.

Los investigadores proponen que se retrasen los permisos de conducir en los adolescentes como una buena idea, pero fundamental es que los padres estén informados sobre con quién están sus hijos.

Los resultados del estudio aparecen en la revista Pediatrics, en la edición en línea del 17 de marzo.



Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, determinaron que la mayoría de muertes relacionadas con el consumo de alcohol suceden en individuos adultos en edad laboral, es decir, cuando están en la flor de la vida. El 20 por ciento de dichas muertes se dan en personas con edades entre los 20 y 64 años.

La autora del estudio, Katy González, epidemióloga del alcohol del Departamento de Salud Comunitaria de Michigan, señala que es necesario enfatizar en las personas que el uso excesivo de alcohol causa la muerte, pero que es prevenible, igual que sucede con el tabaco y la inactividad física.

Para el estudio se tuvieron en cuenta los estados de California, Carolina del Norte, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Florida, Michigan, Nebraska, Nuevo México, Utah, Virginia y Wisconsin, en donde se evaluaron los certificados de defunción y la información relacionada con el consumo de alcohol.

Se encontró que en los estados consultados, el alcohol fue el culpable de una media de 1.650 muertes anuales entre 2006 y 2010.

Con ayuda de un modelo computarizado, se incluyeron 54 problemas que tienen relación con el alcohol, con el cual se podría determinar en qué medida la bebida fue la responsable de contribuir a las muertes.

Los problemas que se tuvieron en cuenta fueron: accidente cerebrovascular, accidentes de coche, ahogamientos, cáncer, enfermedad hepática, hipertensión, hipotermia, lesiones con armas de fuego, lesiones laborales y síndrome de alcoholismo fetal.

Se encontró que los hombres tenían mayor propensión a morir por alguna causa relacionada con el alcohol que las mujeres. Nuevo México fue el estado con mayor cantidad de muertes entre todos los estados estudiados, con una tasa de 51 muertes por cada 100.000 residentes. La tasa más baja correspondió a Utah, con 22,4 muertes por cada 100.000 residentes.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista de los CDC Morbidity and Mortality Weekly Report, en su edición del 14 de marzo.



Un estudio determinó que los parches de nicotina no son eficaces para ayudar a las mujeres embarazadas a dejar de fumar e incluso, quienes lo usaban tenían la presión arterial más alta que aquellas que no los usaban.

Para la investigación se contó con la participación de 402 mujeres embarazadas de Francia las cuales fumaban mínimo 5 cigarrillos diariamente, con un tiempo de embarazo de 12 a 20 semanas. Se seleccionaron aleatoriamente las que iban a usar nicotina de 16 horas y las que usarían placebo inactivo hasta el momento de dar a luz.

Las mujeres participantes recibieron adicionalmente asesoría para dejar de fumar y tenían evaluación cada mes. Se encontró que el 5,5 por ciento de las mujeres que usaron el parche y el 5,1 por ciento de las que usaron placebo dejaron de fumar de manera completa.

El aumento de presión arterial fue significativamente mayor en el grupo de mujeres que probó los parches con nicotina, en comparación con aquellas que usaron el placebo, ante lo cual se recomienda que un factor importante antes de recetar parches de nicotina a embarazadas para que dejen de fumar es la presión arterial.

El autor del estudio, el doctor Ivan Berlin, del Hospital Universitario de la Pitie-Salpetriere de París, señala que dados los resultados deben hacerse esfuerzos por encontrar tratamientos nuevos que puedan ayudar a las mujeres embarazadas fumadoras a dejar el hábito, no sólo a nivel de medicamentos y sino a nivel de terapias de conducta.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista BMJ, en la edición en línea del 11 de marzo.



Un informe reciente en Estados Unidos basado en una revisión que cubrió desde 2000 a 2010, encontró que el consumo de marihuana ha aumentado más del 30 por ciento y el de la cocaína ha descendido a la mitad. En cuanto a la heroína, el consumo permaneció bastante estable en el período estudiado; la metanfetamina tuvo un aumento en la primera mitad de la década, para luego reducirse el consumo.

Se piensa que el aumento del consumo de marihuana tiene que ver con el incremento de personas que afirmaron que la usan diariamente o casi a diario.

El informe desarrollado por el Centro de Investigación de Políticas de RAND, muestra que anualmente los estadounidenses gastan 100 mil millones de dólares en cocaína, heroína, marihuana y metanfetamina, y a lo largo de la década estudiada un total de 1 billón de dólares.

El autor líder del estudio, Beau Kilmer, codirector del Centro de Investigación de Políticas de Droga RAND, señala que al tener un estimado de la cantidad gastada en drogas por los usuarios empedernidos se pueden diseñar políticas al respecto para cambiar la situación.
El informe no tiene en cuenta las tendencias de los años posteriores al 2010, así como la legalización de drogas en algunos estados, últimamente adoptadas.



Un estudio británico encontró una relación entre haber bebido alcohol poco antes de quedar embarazada y durante los tres primeros meses de gestación con los bebés prematuros, teniendo predisposición a que el bebé nazca bajo de talla y peso.

Para el estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Leeds, se contó con más de 1.200 mujeres en embarazo de Reino Unido que dieron información relacionada con sus hábitos de bebida antes y durante su etapa gestacional.

Tanto el Departamento de Salud del Reino Unido, así como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han recomendado a las mujeres en embarazo y a aquellas que quieran embarazarse que no beban alcohol y si lo hacen, debe ser en cantidades de una o dos unidades a la semana.

Se encontró que el 53 por ciento de las mujeres bebieron durante los tres primeros meses de embarazo más de la cantidad recomendada semanalmente y que el 40 por ciento bebían más de 10 unidades a la semana antes de quedar embarazadas.

Entre el grupo de las que bebieron más de la cantidad de alcohol recomendada, se halló que eran blancas, mayores con un alto nivel educativo, viviendo en barrios ricos.

El 13 por ciento de los bebés de las mujeres participantes en la investigación tuvieron bajo peso, el 4,4 por ciento eran más pequeño que lo normal y el 4,3 por ciento nacieron prematuramente. Las mujeres bebedoras de alcohol en cantidades mayores a la recomendada tenían el doble de probabilidad de que su hijo naciera pequeño o prematuro, comparado con aquellas que no bebieron.

Inclusive, se encontró que las mujeres que bebieron las cantidades recomendadas, tenían mayores probabilidades de tener un bebé prematuro, en comparación con las que no bebieron. De igual manera, las mujeres que bebían justo antes de quedar embarazadas, tenían propensión a tener bebés con tamaño menor al normal.

Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista Journal of Epidemiology and Community Health.



Un estudio reciente determinó que las sobredosis a repetición de drogas aumentan el riesgo de ser hospitalizado porque son más propensas a necesitar un respirador mecánico, dicho riesgo aumenta con las visitas múltiples a emergencias por narcóticos.

Para la investigación los se hizo el análisis de casi 20.000 adultos de Florida y California que recibieron tratamiento en emergencias a causa de sobredosis de narcóticos (recetados e ilegales) al menos una vez en 2010.

Se encontró que casi el 7 por ciento de los pacientes analizados, hicieron dos o más visitas a emergencias por sobredosis de narcóticos en 2011, e incluso, varios hicieron hasta cinco. El 10 por ciento de los pacientes que padecieron sobredosis tuvieron que usar respirador mecánico y la tasa de muerte fue del 1 por ciento.

Los factores de riesgo en los pacientes para repetir las visitas a sala de emergencias por sobredosis de narcóticos fueron tener bajos ingresos, la cobertura de su seguro de salud, problemas de salud como adicciones a drogas o alcohol, afecciones neurológicas o psiquiátricas y enfermedad pulmonar crónica.

El autor líder, el doctor Honei Hasegawa, del departamento de medicina del Hospital General de Massachusetts, en Boston, señala que se presenta un dilema en emergencias, pues hay que tratar el dolor y los síntomas presentes a causa de los opiáceos.






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