
Un informe de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) y la Administración de Salud Mental y Abusos de Sustancias (SAMSHA) muestra que las tasas de tabaquismo son más altas entre los enfermos mentales, donde más de un tercio de ellas tienen el hábito y es menos probable que lo abandonen.
De los adultos estadounidenses con problemas psiquiátricos, el 70 por ciento tiene una tasa de tabaquismo más elevada que aquellos que no sufren de dichos problemas. El 36 por ciento de los diagnosticados con problemas de salud mental fuman, comparados con el 21 por ciento de los individuos de la población en general.
Inclusive, los adultos con enfermedades psiquiátricas fuman más que las personas viviendo en condiciones de pobreza, los que tienen menores niveles de educación o los adultos más jóvenes.
En cuanto a las variaciones entre los estados, se presenta una alta diferencia, alrededor del 18 por ciento de los fumadores con enfermedades mentales son de Utah, comparado con el 48.7 por ciento de los fumadores de Virginia Occidental.
Otro dato interesante es que los adultos que padecen enfermedades mentales consumen más cigarrillos al mes que aquellos fumadores sin los problemas mentales, una cifra de 331 comparado con 310 cigarrillos.
Para realizar el informe, se analizó la Encuesta nacional sobre uso de drogas y la salud, comprendida entre 2009 y 2011 de la SAMHSA. Para el análisis se tomó como enfermedad mental el padecimiento de un trastorno mental, de la conducta o a nivel emocional que fuera diagnosticable, excluyendo los producidos por el consumo de sustancias.
Los resultados del estudio aparecen en la edición del mes de febrero de la revista de los CDC, Vital Signs.








